El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) ha confirmado que, durante el transcurso de 2026, se tiene programado el inicio de la construcción de ocho proyectos mineros de gran escala en el Perú. Esta cartera de proyectos maduros representa una inversión total de US$ 7,619 millones, consolidando un ciclo de expansión que busca dinamizar la economía nacional tras un periodo de crecimiento sostenido. Según la Redacción de Gestión, estas iniciativas han superado etapas críticas de su ciclo de inversión y cuentan con el respaldo gubernamental para su ejecución inmediata. La puesta en marcha de estos proyectos es fundamental para mantener la competitividad del país frente a otros productores globales de minerales estratégicos.
Entre las obras más destacadas que iniciarán este año se encuentran los proyectos ubicados en la macrozona sur, específicamente en la región Arequipa. Se contempla el arranque de las operaciones de construcción en Pampa de Pongo, Zafranal y la optimización de la unidad minera Cerro Verde, iniciativas que en conjunto movilizarán miles de millones de dólares. Asimismo, en otras zonas estratégicas del país se sumarán proyectos como la Ampliación Huarón en Pasco y la Reposición Ferrobamba en Apurímac. Esta distribución regional asegura un impacto descentralizado de la inversión, fortaleciendo los encadenamientos productivos y la demanda de servicios industriales especializados en todo el corredor minero.
El dinamismo del sector ya se ha visto reflejado en las cifras de empleo directo, las cuales cerraron el año 2025 con más de 286,000 trabajadores registrados formalmente. La proyección para finales de 2026 es superar este récord histórico a medida que las nuevas infraestructuras entren en su fase de mayor demanda laboral. El titular del MINEM ha resaltado que la minería se mantiene como el pilar fundamental del crecimiento económico, contribuyendo significativamente a las finanzas públicas regionales mediante el canon minero y las regalías. El fortalecimiento de esta industria es clave para asegurar recursos destinados al desarrollo territorial y la mejora de servicios públicos en las comunidades aledañas a los yacimientos.
A pesar de las proyecciones positivas, líderes del gremio minero advierten sobre desafíos persistentes en la tramitología administrativa y la aprobación de permisos. El presidente de la Compañía de Minas Buenaventura, Roque Benavides, señaló durante el World Mining Congress 2026 que los retrasos en los procesos regulatorios representan un riesgo para el cumplimiento de estos cronogramas. Según el experto, la capacidad del Estado para procesar y viabilizar los expedientes pendientes será el factor determinante para asegurar que los US$ 7,000 millones proyectados se ejecuten oportunamente. Superar estos cuellos de botella es esencial para evitar el desabastecimiento global de cobre en un contexto de alta demanda por la transición energética.
Finalmente, el Gobierno estima que este grupo de proyectos es solo la primera fase de una secuencia mayor que contempla la puesta en marcha de 21 unidades mineras entre 2026 y 2032. El viceministro de Minas, Carlos Talavera, detalló que este plan de largo plazo busca garantizar que el Perú siga siendo un destino confiable para la inversión extranjera directa. La industria minera nacional está abrazando un auge tecnológico sin precedentes, integrando algoritmos y modelos matemáticos para optimizar las operaciones de tajo abierto. Esta transformación digital, sumada a la inversión récord, posiciona al sector en una ruta de competitividad que permitirá duplicar la producción de metales críticos en la próxima década.
